Un mundo entero, en alguien diminuto. Un universo completo — y ni siquiera preguntaste si tenía historia. Pero se parece tanto a nosotros que da miedo.
Parecía un detalle. Un simple juguete. Pero ya abrió una puerta — y atravesándola hay niveles, historias, un humor que muerde y una verdad sobre crecer que todos preferiríamos ignorar.
Te avisamos el único día que importa: cuando se abra la puerta. Nada más.